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Esta es una comida de gala, de celebración; tanto por su dificultad a la hora de elaborarla como por la excelencia del resultado. Es una de las comidas más emblemáticas de todo el Oriente Próximo.
Ingredientes:
Para la masa:
- 1/2 kg de Brugul (es sémola de trigo tostado, no es difícil encontrarlo).
- 1/2 kg de carne de ternera picada sin una sola pizquita de grasa.
- 1 cebolla pequeña.
- Una pizca de sal.
Para el relleno:
- 750 g de carne picada.
- 100 g. de nueces cortadas muy pequeñas.
- 100 g. de almendra cruda cortada muy fina.
- 50 g de piñones.
- Una cebolla mediana.
- Una pizca de sal.
- Otra pizca de pimienta.
- Aceite para freir.
Elaboración:
Primero haremos la masa, antes de nada hay que lavar el brugul, lo tienes que remojar varias veces. Cuando lo hayas hecho lo mezclas con la carne picada, le añades la cebolla cortada y lo tienes que picar en una picadora (no batidora) dos o tres pasadas hasta que quede una pasta fina y homogénea, no te preocupes si no tienes una picadora en casa, en la carnicería, si lo pides, te lo pueden hacer. La masa ya está hecha, ahora hay que reservarla hasta su utilización.
El relleno es sencillo aunque lleve tiempo.
En una sartén se pone la cebolla bien cortada, cuando esté casi hecha se pone la carne picada con la sal y la pizca de pimienta (no digo cantidades porque va a gusto tanto la sal como la pimienta).
En otra sartén hay que tostar las almendras, las nueces y los piñones, todos por separado y bien cortaditos.
Una vez hecha la carne y todos los frutos secos tostados, se mezcla todo, y, ¡ya está hecho el relleno!
Ahora hay que amasar bien la masa del principio y hacer pelotitas pequeñas, en la palma de la mano y aplastarla, para hacer una oblea (mi consejo es que uses una bolsa de plastico bien limpia y abierta y lo aplastes con el culo de un vaso, así quedaran todas uniformes).
Por cada keppe hay que hacer dos obleas, no te preocupes si la primera no sale bien, ya sabes que es una de las recetas más complejas de la comidia árabe.
Cuando tengas una de las partes te la pones en la palma de la mano, le pones el relleno (espera a que se enfríe un poco para poder manejarlo) y la otra parte por encima, para unir las dos obleas con el relleno en el centro sin que se caiga nada hay que hacerlo con las dos manos, de manera que el keppe te quede entre las manos, una vez así, mueve las manos de tal manera que el keppe entre ellas también se vaya moviendo acorde al movimiento de tus manos (parece complicado, pero una vez lo tengas delante lo verás más claramente).
Y así hasta que acabes toda la masa o el relleno...¡lo que acabe antes!
Una vez tengas un montón de keppes preparados ya están listos para el siguiente paso que es freirlos.
Se tienen que freir con abundante aceite caliente, hay que darles la vuelta de vez en cuando y cuando estén doraditos, marroncitos, ya están listos para probar una de las delicias de la maravillosa cocina árabe.
Es una receta compleja, con muchos pasos a elaborar, pero el resultado es espectacular, en serio, si lo pruebas querrás hacer otra vez, ¡seguro!
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